DIARIO ORIENTAL, SANTO DOMINGO.- El analista español Fernando Cocho, reveló que el ministro de Defensa venezolano podría haber sido quien facilitó la operación, para la detención por parte de Estados Unidos a Nicolás Maduro, al paralizar la respuesta militar y proporcionar información clave sobre el sistema de seguridad del mandatario.
En una durante una entrevista concedida al periodista Francisco Tavárez, director del Grupo de Comunicación El Demócrata, el reconocido experto internacional en ciberseguridad e inteligencia planteó una tesis que podría reescribir la narrativa sobre la caída del régimen de Nicolás Maduro: el general Vladimir Padrino López, ministro de Defensa y comandante en jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, habría sido el artífice interno de la operación que culminó con la extracción del mandatario venezolano.
“Parece ser que Padrino no solo traicionó a Maduro, sino que negoció también la forma en la que va a quedar el sistema y su figura”, afirmó Cocho, quien sustenta su hipótesis en un dato contundente: el general no figura en las actas de detención judicial que sí incluyen a Maduro y otros cuatro miembros del régimen, incluido Diosdado Cabello.
El factor decisivo: inteligencia desde dentro.
Según el análisis de Cocho, quien cuenta con más de 30 años de experiencia en unidades de inteligencia y ha participado en negociaciones con grupos como la Familia Michoacana en México, la precisión quirúrgica de la operación Delta Force solo pudo lograrse con información en tiempo real proporcionada desde las entrañas del aparato de seguridad venezolano.
“Alguien de dentro tuvo que dar la información exacta: dónde estaban las cámaras, los dispositivos de seguimiento, la ubicación precisa de cada miembro del círculo de seguridad”, explicó el experto.
Cocho detalla que Maduro estaba protegido por tres círculos concéntricos de seguridad, el más íntimo compuesto por “Los Avispones Negros”, un grupo élite de la inteligencia cubana entrenado específicamente para su protección.
La operación, que duró apenas 2 horas y 35 minutos, requirió que las fuerzas estadounidenses recorrieran 18 metros la distancia entre la habitación de Maduro y su “habitación del pánico”en menos de minuto y medio.
“Solo sabiendo exactamente dónde estaba el pánico, cuáles eran los recorridos de seguridad y cuántos miembros protegían cada círculo se pudo ejecutar con esta precisión”, subrayó Cocho.
Los Avispones Negros: el escudo que cayó
El analista español detalló la existencia y características de “Los Avispones Negros”, la unidad de élite cubana que funcionaba como guardia pretoriana de Maduro. “Son reclutados de manera muy específica. Solo uno de cada 50 candidatos previamente filtrados logra superar las pruebas”, explicó Cocho, comparando su nivel de entrenamiento con unidades como los Navy SEALs o Delta Force.
Todos los miembros de esta unidad aproximadamente 40 personas murieron durante la operación, un dato que Cuba reconoció por primera vez, proporcionando nombres y apellidos de los fallecidos. “Esta gente estaba preparada para morir cumpliendo la misión hasta el final”, añadió el experto.
El precio de la traición: 10 millones de dólares.
Otro elemento que refuerza la teoría de Cocho es la ausencia de respuesta militar venezolana. Durante los 155 minutos que duró la operación, el ejército venezolano compuesto por más de 120,000 efectivos permaneció inmóvil, a pesar de que más de 60 misiles Tomahawk impactaron instalaciones militares y aeropuertos para impedir la fuga de miembros del régimen.
“La Fuerza Armada venezolana no reaccionó en ningún momento. Eso solo es posible si alguien con capacidad de mando dio la orden de no responder”, sentenció Cocho. Padrino López, con una recompensa de 10 millones de dólares ofrecida por Estados Unidos, habría tenido tanto el incentivo económico como el acceso privilegiado para facilitar la operación.
Para Cocho, quien realmente dirige la estrategia estadounidense no es Donald Trump sino el Secretario de Estado Marco Rubio. “Trump es un empresario que utiliza la ‘estrategia del loco’ una táctica que ya empleó Nixon durante Vietnam para ganar ventaja en negociaciones. Pero quien conoce perfectamente Venezuela, Cuba y tiene una visión clara de la transición es Marco Rubio”, explicó.
El experto anticipa que la administración estadounidense no permitirá que la oposición tradicional venezolana, incluida María Corina Machado, tenga un rol protagónico en la nueva etapa. “Ya Marco Rubio tiene en la cabeza qué tipo de oposición va a presentarse y ahí no cuenta ni María Corina ni el presidente electo que estaba en España”, afirmó categóricamente.
La legalidad cuestionada y el precedente Noriega
Sobre la controversia jurídica internacional, Cocho invocó la “Doctrina Frisbie”: como Estados Unidos nunca reconoció a Maduro como presidente legítimo, pudo actuar contra él como un ciudadano común, similar al precedente establecido con Manuel Noriega en Panamá.
“Al juez estadounidense no le preocupa cómo llegó el acusado a su juzgado. Eso es parte de la legislación norteamericana”, explicó, añadiendo que Maduro está sometido a revisiones médicas completas cada seis horas y cambio de vestimenta para prevenir intentos de suicidio.
Fernando Cocho es experto en ciberseguridad, contrainteligencia y análisis de amenazas a la seguridad nacional, con más de tres décadas de experiencia en la función pública española.
Ha participado en la creación de unidades de inteligencia y en procesos de negociación con organizaciones criminales en Colombia y México. Es autor de múltiples publicaciones sobre radicalización, redes criminales y ciberamenazas, y actualmente comparte su expertise a través de conferencias y análisis en medios especializados.

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