DIARIO ORIENTAL, SANTO DOMINGO-Sepultan esta mañana la niña de ascendencia haitiana Julissa
Contreras, de dos años de edad, quien fue encontrada con signos de haber sido
violada y estrangulada en las proximidades de su residencia en el sector Palavé
en Manoguayabo.
Familiares y amigos
se despidieron en el cementerio
de Hato Nuevo, Manoguayabo.
Del hecho acusan a un
vecino conocido como “Farry”, quien según vecinos se comporto de forma extraña
al enterarse del hallazgo y luego huyó del lugar junto con su esposa e hijos,
dejando su vivienda abandonada.
Dicen que “Farry” fue aprehendido para fines de
investigación, pero dejado en libertad.
Junior Contreras, padre de la niña, explicó que el cuerpo de
Julissa fue hallado próximo a un pozo séptico en construcción, ubicado detrás
de la casa de Farry, donde la niña iba todos los días a jugar con las hijas de
este, de edades similares.
Contreras sustenta explica que el día del crimen su hija se
quedo al cuidado de su hermana mayor de ocho años junto con un familiar que vive próximo, ya que él debía acudir a su
trabajo en un departamento de aseo del Ayuntamiento de Santo Domingo Norte. Y su esposa, estaba en Haití.
Asume que cuando la mayor se fue a la escuela, el vecino agredió a su pequeña y
aprovechó para sustraerla y llevarla hasta el pozo, donde fue aparentemente
violada y estrangulada y su cuerpo arrastrado varios metros y dejado sin ropa en
una pequeña zanja.



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