Por: Ramón Romero
Jóvenes, hoy empieza el final de una etapa de su
vida y el inicio de otra. La que está terminando empezó con mucha incertidumbre, en un salón de clases donde ninguno de ustedes tenía idea de
donde estaban ni que hacían en ese lugar, fue una decisión tomada por sus
padres o tutores, decisión esta que más acertada y responsable no podría ser;
El tiempo fue trascurriendo y lo que no tenía sentido, en principio, fue
tomando forma hasta hacerlos conscientes de que estaban en un centro de estudio
formándose para ser entes productivos en todo el sentido de la palabra.
Pronto saldrán a otro mundo desconocido, estudios superiores y
al mundo laboral; como en la etapa anterior, pero esta vez, serán decisiones
tomadas por ustedes, de aquí en lo adelante podrán buscar y deben buscar
orientaciones en otros, pero serán cada uno de ustedes los responsables de su
propio futuro. El tiempo en que viven les ha dado la oportunidad de tener a su
alcance las herramientas del conocimiento (la tecnología), medios que deberán
administrar de manera prudente y responsable, ya que la misma tiene también las
distracciones que jamás hayan existido.
En un mundo globalizado, deslumbrarán o serán deslumbrado,
cualquiera que sea el caso, acepten de buena manera el éxito de los demás, más
aún, comparta experiencias con personas positivas, sin menospreciar a los
demás…y si llegare a ser el que deslumbre, hágalo con la gallardía y la
humildad de compartir su talento con los menos favorecidos, pero con el
ineludible interés de ayudarlo a crecer.
Si necesitan motivación, las encontrarán en personas que han
estado y estarán siempre a su lado: padres, madres, hermanos, profesores,
amigos etc., pero hoy con un simple clic, conocen de personas con una vida
extraordinaria, como: Tony Meléndez y Adriana Macías, que sin tener
extremidades superiores han servido de ejemplo de superación, incluso a
aquellos que no tienen impedimentos físicos.
Pero aún con todas las oportunidades que da la tecnología,
deberán lidiar con el enemigo común de todas las épocas: "EL TIEMPO". No olviden que es el único recurso que todos tenemos en la misma
proporción, ni un segundo más ni un segundo menos, la diferencia está en cómo
cada uno aprovecha ese recurso inagotable, pero sí perecedero en las acciones
del hombre, por lo que les exhorto hacer de este el uso más optimo.
Así que como el tiempo no es reciclable, deberán proponerse
metas lo más clara posible y sobretodo que estén acorde a las expectativas
propias, familiares, sociales y por qué no, ecológicas. Teniendo siempre en
cuenta que no hay ÉXITOS sin sacrificios.

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