
DIARIO ORIENTAL, SANTO DOMINGO.-Al igual que otras soluciones ambientales, el intercambio de juguetes por plásticos representa una alternativa para mitigar la contaminación que generan estos desechos en el medio ambiente, que tienen como destino final los vertederos improvisados e importantes fuentes de agua.
Dado que esos residuos con el tiempo se convierten en microplásticos o partículas menores de cinco milímetros y pasan a ser una amenaza para los ecosistemas marinos, las aguas subterráneas y los humanos, vale ponderar la decisión de canjear botellas por juegos que lleven alegría a los niños.
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